viernes, 17 de diciembre de 2010

Cuack.


La principal razón por la que no me gustan las historias como “Tres metros sobre el cielo”, “Crepúsculo” y demás fenómenos revolucionarios adolescentes es porque en el fondo narran historias que pueden ser reales pero se quedan solo con las palabras. Todas esas relaciones adrenalizantes, arritmizadoras pueden ser reales; pero la gente las toma por imposibles y se limitan a fantasear con las palabras, palabras que se olvidan, vuelan alto y se marchan con el tiempo, sólo palabras bonitas en el momento correcto. Fantasean con la mitad incorrecta de la historia, fantasean con lo que pueden tener y dejan de lado lo realmente importante. Y poco a poco, perdemos las ganas de vivir, la necesidad de descubrir, el ansia por sentir… nos limitamos a vivir con los cánones establecidos viendo siempre lo increíble como absurdo, lo profundo como estúpido, lo real como ficticio…. Reduciéndonos a lo más cómodo por miedo al golpe de aterrizar. Pero ya no tengo miedo a aterrizar, no tengo miedo a las contusiones ni a los cafés de media tarde. Ahora con la seguridad por las nubes y el ego un poco más alto, sé de sobra lo que quiero aunque también sé de sobra que dos de cada tres veces las palabras mienten un poco más que la realidad y la revisten y visten y todo parece mucho más bonito y parece que perdería las piernas por alguien que no mira más allá de la realidad pero no es más cierto que cualquier otra mentira de media verdad.

Pero esta noche, maquíllate, ponte guapa, súbete a tus tacones y esconde tu mirada con un par de copas y una sonrisa de complicidad a algún desconocido, habla poco, o mucho pero no digas nada, dilúyete entre la gente… demuéstrame que eres sólo un espejismo que llego en un mal momento, que no eres más que la idealización que se desvanece, demuéstrame que en el fondo la única razón por la que te preocupas por tu cuerpo es porque temes no tener nada más, que tus palabras son mucho más agiles que tus ojos y has olvidado como habla el corazón... pero en el fondo, demuéstrame todo lo contrario. (De)muéstrate. Y deja de temer el daño de la caída, no conmigo ni por mí, hazlo con todo el mundo, deja de esconderte y busca lo que quieres, si no soy yo, no me importa, pero esta noche, no tengas miedo del golpe, mañana será otro día y si quieres estaré en tu puerta con un par de botes de betadine, gasas y una sonrisa para ti. Porque en el fondo, no te quiero, sólo me resultas diferente, interesante, nada más… pero en realidad veo en ti lo que puedes llegar a ser, veo todo lo que quieres aprender y todo lo que serías capaz de hacer partiendo de lo que eres, y eso, eso es lo que me gusta de ti. Me gusta el ente, no la materia, me gusta lo que quedará y no lo que se desvanece... pero como alguien dijo, lo importante, lo realmente importante es follarse a las mentes.

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