Llevo mucho tiempo queriendo decirte algo que en realidad no te quiero decir, hay como una fuerza sobrehumana que hace que pare a mitad de camino, y que las palabras se queden en un borrador. Quiero decirte que estás fuera de mi vida, que ya he aprendido a vivir sin ti... pero por otro lado, no puedo resistirme a la idea de imaginarme la vida contigo.
Quiero echarte de mi vida y no se por donde empezar... han sido tantas cosas, las que hicimos, y las pendientes, todos los sueños que dejamos a medio tejer y los planes de verano... que te voy a decir, si me hubiese encantando ver mi futuro recorriendo tu espalda. No podía ser de otra manera, si siempre tuviste el don en mi oportunidad, que cada vez decía que ni una estampida de caballos me haría cambiar de opinión aparecías tú y con dos palabras solucionabas el mundo. No puedo evitar pensar todos los momentos que hemos compartido, perdiendo el tiempo e incluso las palabras... que a veces nuestras conversaciones quedaban reducidas a mirarnos el alma, con todas las heridas que eso marca.
¿Sabes? hubo un día hace no mucho, en el que yo, y mi santa resaca, nos preguntábamos que si ya era el final, que con cada día que pasaba iba perdiendo más y más detalles sobre ti, como por ejemplo que llevabas puesto el primer día que salimos solos a cenar, o de que color era tu chandal de los domingos... es triste decirlo así, pero ya he olvidado como era tu sonrisa, también tu cara de pena, y tu cara de sorpresa, menos mal que por suerte tengo un par de fotos que me recuerdan que también tenias nariz y orejas. Tenía miedo de eso, de olvidarte, de no recordarlo todo... y entonces me llamaste, para cantarme, esa canción que tanto odio, y enseguida me colgaste...y ¡joder! volví a tener esa sensación recorriendo mi cuerpo, esa maldita sonrisa que muy pocas personas saben sacarme...
Pero ya ha pasado mucho tiempo, dos meses y dos semanas menos un día, y quiero liberarme de ti para poder seguir adelante, quiero que salgas de dentro, quiero dejar de pensarte cada día... pero no estoy listo para cerrarte aún la puerta, no sin saber si algo nuevo llegará.
martes, 17 de julio de 2012
sábado, 14 de julio de 2012
S
Hay gente que sueña ser como Amelie.
Tú, tenias sus piernas y además, estabas loca... ¿acaso se puede pedir más?
Tú, tenias sus piernas y además, estabas loca... ¿acaso se puede pedir más?
viernes, 6 de julio de 2012
gone down the drain
Es tan fácil tomar la decisión incorrecta.,. al menos eso dicen
Yo, por mi parte, hace mucho tiempo que soy incapaz de tan siquiera tomar simples decisiones... Supongo que tú y yo siempre tuvimos ese problema, éramos demasiado inexpertos en esto de la vida como para pretender decidir algo, siempre hemos sabido que era tantísimo lo que aún nos quedaba por descubrir que no llegamos a decantarnos realmente por nada, a veces tampoco por nadie... aunque al final, tú, la voz cantante, tomaste una decisión. Y no te reprocho nada, tal vez debería reprochármelo a mí mismo; Nunca tuve las cosas claras, ni tampoco las tuve todas conmigo... por eso, me volví experto en dejar las cosas pasar y dejarle su tiempo al tiempo, y también, es cierto que este no quiso acompañarnos... pero por no ser hipócrita, diré, que tampoco nosotros quisimos acompañarnos, quizás es que no lo vimos, solo al irse, nos dimos cuenta del vacío que pudimos llenar, las historias que pudimos contar, las cosas que dejamos por hacer... todo lo que no convertimos en idílico. Tampoco puedo evitar decir, siendo sinceros, el desastre que hubiésemos sido si la cosa hubiese sido de dos, ya sabes, eso de tú y yo solos contra el mundo y no solo como amigos, que en verdad como amiga es lo que más siento que he perdido...Pero ya está, el tiempo pasa y pone según que cosas en según que sitios, ahora solo quiero que me prometas una cosa, que cuando tus nietos, encuentren, en ese pequeño desván, que seguramente tendrás lleno de trastos, todas y cada una de las cartas que te escribí, con mi puño y letra, diciendo que te echaba de menos, que ojala hubiésemos aprovechado el tiempo, que ojala estuvieses aquí, que ojala.... que piensen, en un amor histórico, que tú y yo seamos idílicos, que se enamoren del amor y vivan siempre, siempre buscando las pequeñas cosas que tú y yo tan bien sentimos. Que sientan, con cada latido, como comienza y termina el mundo... Pero cuando te pregunten, por favor, por favor, no les digas la verdad, no digas que perdimos el tiempo, que quedó el saber que hubiese sido, que no fui yo el que llenó todos los carretes de tu vida, que tu cámara nunca me enfocó, ni yo hice una poesía de tu cuerpo... si me lo prometes, esté donde esté, te prometo que haré lo mismo con los míos.
Yo, por mi parte, hace mucho tiempo que soy incapaz de tan siquiera tomar simples decisiones... Supongo que tú y yo siempre tuvimos ese problema, éramos demasiado inexpertos en esto de la vida como para pretender decidir algo, siempre hemos sabido que era tantísimo lo que aún nos quedaba por descubrir que no llegamos a decantarnos realmente por nada, a veces tampoco por nadie... aunque al final, tú, la voz cantante, tomaste una decisión. Y no te reprocho nada, tal vez debería reprochármelo a mí mismo; Nunca tuve las cosas claras, ni tampoco las tuve todas conmigo... por eso, me volví experto en dejar las cosas pasar y dejarle su tiempo al tiempo, y también, es cierto que este no quiso acompañarnos... pero por no ser hipócrita, diré, que tampoco nosotros quisimos acompañarnos, quizás es que no lo vimos, solo al irse, nos dimos cuenta del vacío que pudimos llenar, las historias que pudimos contar, las cosas que dejamos por hacer... todo lo que no convertimos en idílico. Tampoco puedo evitar decir, siendo sinceros, el desastre que hubiésemos sido si la cosa hubiese sido de dos, ya sabes, eso de tú y yo solos contra el mundo y no solo como amigos, que en verdad como amiga es lo que más siento que he perdido...Pero ya está, el tiempo pasa y pone según que cosas en según que sitios, ahora solo quiero que me prometas una cosa, que cuando tus nietos, encuentren, en ese pequeño desván, que seguramente tendrás lleno de trastos, todas y cada una de las cartas que te escribí, con mi puño y letra, diciendo que te echaba de menos, que ojala hubiésemos aprovechado el tiempo, que ojala estuvieses aquí, que ojala.... que piensen, en un amor histórico, que tú y yo seamos idílicos, que se enamoren del amor y vivan siempre, siempre buscando las pequeñas cosas que tú y yo tan bien sentimos. Que sientan, con cada latido, como comienza y termina el mundo... Pero cuando te pregunten, por favor, por favor, no les digas la verdad, no digas que perdimos el tiempo, que quedó el saber que hubiese sido, que no fui yo el que llenó todos los carretes de tu vida, que tu cámara nunca me enfocó, ni yo hice una poesía de tu cuerpo... si me lo prometes, esté donde esté, te prometo que haré lo mismo con los míos.
'Que del Crazy, siempre tendremos esto.'
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