miércoles, 24 de noviembre de 2010

Hipocresía como forma de vida.


Quizás, el peor defecto de los humanos y también el más extendido es la hipocresía. Por definición significa fingir, fingir ser algo que no somos. Desde mi punto de vista no concibo la hipocresía como una mentira, más bien creo que es una forma de autoprotección, como un muro que creamos entre nosotros mismos y el resto de la gente. Ocultamos nuestra parte más intima y fingimos ser de otra manera, una vez una gran mujer me dijo que ella lo hacía por sobrevivir, que era necesario si quería continuar. El gran problema de la hipocresía es el dilema que crea frente a la percepción de las cosas, así es como una misma cosa siendo lo que es puede ser a la vez varias cosas, es decir por una lado sería lo que es, por otro lo que para ti es, por otro lo que en realidad es y por último y más importante, sería lo que para sí es. Desde un punto de vista psicológico la hipocresía no tiene ningún tipo de malicia, es más un autoengaño que un engaño al resto de las personas. No somos capaces de sincerarnos, simplemente sonreímos, asentimos y de vez en cuando soltamos una carcajada. Dejamos libre nuestra parte más primitiva y condenamos a nuestra parte más evolucionada a vivir oculta, tan oculta que a veces desaparece. Terminamos actuando con un instinto de protección, la supervivencia del más fuerte. Nos protegemos con escudos verbales y sentimentales temiendo que alguien pueda llegar a conocernos realmente, las personas cercanas son las únicas que realmente son capaces de llegar a hacernos daño, son las únicas que nos importan.
Pensamos de una forma pero actuamos de otra, hablamos de cosas que somos incapaces de realizar, no somos lo que deberíamos ser, somos hipócritas. No me importa cuántas veces te equivoques, ni cuantas veces me mientas para protegerte,yo, me enamoro de la gente que es jodidamente (im)perfecta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario