No sé que es lo que te pasa,
a veces te callas
y ya nunca, nunca, RÍES
ni si quiera en minúsculas.
Yo camino con la mirada ausente,
pero siempre consigo sonreír
a ti,
no sé que es lo que te pasa.
Y el no poder estar ahí,
a veces niebla mis pupilas.
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