sábado, 24 de diciembre de 2011
Cuando Tweedle dee y Tweedle dum dejaron de bailar con Alicia comenzaron a pelearse por su bonito sonajero nuevo. Se armaron durante horas de herramientas inservibles gritándose despectivamente hasta que se dieron por vencidos antes de comenzar la pelea. La siguiente vez que se vieron, Alicia tomo el sonajero por el mango, lo rompió y sensualmente desapareció entre la arboleda con una media sonrisa en sus labios; la otra mitad se estaba prometiendo que nunca más sería la pequeña ninfula de nadie, aunque eso Lewis no lo sabía. Siguió mirando su mitad buena y se decidió a inventar una vida para ella.
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